Instagram no es la vida real. La gente que tenés en redes no tiene porqué saber con quién estás, con quién te juntas, a dónde vas, que haces 24/7. No es necesario publicar TODO y eso no significa nada. De hecho, es una reverenda poronga que le cagó el cerebro a todo el mundo.
Que está piba no se haya espantado después de ir al bajo flores dos veces y a Florencio Varela es para prender fuego el auto de di María, otamendi y compañía
Termino el partido, gano central y te sentaste en una de las barandas amarillas a charlar con tu viejo sobre el partido mientras comen las pipas que sobraron. Sos feliz.