"la noche que max se puso un traje de lobo y comenzó a hacer travesura una tras otra... Su mamá dijo ¡ERES UN MOUNSTRO! y max contesto: TE VOY A COMER!...."
últimamente tengo el sentimiento de ser max, noche tras noche voy a aquel lugar donde habita lo salvaje. Pero cada vez es más difícil regresar antes de la hora de la cena.
Mi problema con los pensamientos rumiantes obsesivos es que, al estar consciente de que estoy teniendo un episodio, estos se vuelven más agresivos para que no logre un estado de concentración activa. Es como estar encerrado en la prisión imaginaria que mi mente ya ha creado.