Me llamo Beatriz. Soy una mujer de El Salvador a la que le negaron un aborto, que era lo único que me podía salvar la vida. Tenía 22 años, vivía en pobreza y había sido diagnosticada con lupus y artritis. En 2013, quedé embarazada, pero el feto tenía una malformación congénita.
No perpetúen el rol de abuso qué hay en sus familias, este va a seguir de generación en generación hasta que alguien decida romper la cadena, tomen responsabilidad y háganlo ustedes.
Mi ex una vez me pagó lo que me hacía falta para completar mi cuatrimestre de la U, es la mayor muestra de amor que nunca nadie había hecho por mi, gracias