Los hombres se recuperan. De relaciones fallidas, reveses financieros, vínculos tóxicos, desempleo, de cualquier cosa. Si estás pasando por momentos difíciles, cálmate. Ora y confía en Dios.
Los hombres pueden trabajar hasta las 2 de la madrugada, levantarse a las 5, estar endeudados, arruinados, solos, y aún así tener fe en que algún día todo saldrá bien.