Estaba asustado de mirarla a los ojos.
Era una sonrisa inocente que parecía ignorar la suciedad del mundo.
Esa sonrisa estaba dirigida a mí. Me asustaba.
Estaba asustado de que algún día pudiera descubrir mí sucia y podrida personalidad.
Simplemente decidí ignorarla y evitarla.