—mostró una sonrisita dulce a la vez que pillina—
bueno... supongo que después de todo este tiempo alguien si que calló, pero eso es agua pasada, ahoa soy mas bien un lobo solitario
—continuó andando mirando pensativo al suelo—
ah... y a veces sigo escribiendo canciones...
—sonrió tímidamente ante aquello—
recuerdo cuando no podías dormir, y yo te cantaba hasta que te quedabas dormida
—desvió la mirada pensativo al cielo—
eran buenos tiempos, apenas había problemas