Es de gracia al menos, el consuelo, o convencimiento propio, de la persona por usar el lenguaje inglés dentro del vocablo español en lo digital como manera de hacerse reconocer dentro de la clase rica o dominante del país. Tan poco esfuerzo basta ya para aparentar formas ajenas.
Estoy hasta mi puta madre de los videos motivacionales. Tantos weyes auto engañandose y engañando a los demás. Tantos aparentemente exitosos que el éxito está al alcance de grabarse a las cinco de la mañana.
Aprendí a no escupir tan alto cuando revolcado en horrores y lubricantes, donde la espera alguna vez fue descanso y el cristal seda, recordaba aquel bautizo que, firmado con ceguera, le prometía a mi padre.