Podes pintarla, ponerle butacas, una pantalla led, un restaurante para comer sushi, pero nunca va a ser reconocida mundialmente, porque un estadio no es grande por su capacidad, sino por su gente, y te falta mucho. Si hay algo que a los bosteros nos enorgullece es la bombonera.
Me acaba de pasar lo que todo hombre espera que le pase alguna vez en su vida: caminando con mi novia cerca de unos que jugaban a la pelota, se les va larga y el esférico viene hacia mí...