DIOS, Padre Todo Poderoso…Llénanos de la Luz de tu Caribe, del Aroma de tus Llanos, del Agua de tu Ángel y de la Piedra de tus Páramos. Por los que ya no están, por los que están aún y por los que vienen. Hoy más que nunca te entrego y encomiendo mis palabras y mi melodía.