Me hubiese gustado escuchar al kirchnerismo defendiendo el derecho a trabajar de las miles de mujeres que tuvieron que quedarse en sus casas, con las escuelas cerradas, durante la cuarentena. No nos quedamos en la retórica y abrimos las aulas, también por una cuestión de género.
La ola de calor que atravesamos en gran parte del país es totalmente extraordinaria y atípica. Aun así, ningún ámbito laboral ni sector suspendió sus actividades en este contexto. El Estado debe garantizar la educación de los chicos todos los días.